
Un día en el bosque se desató un terrible incendio. Las llamas devoraban todo, matorrales y árboles, con una voracidad irrefrenable. Todos los animales se lanzaron a una fuga desesperada, como un rio desbordado y rugiente, alejándose de las llamas.
Tan sólo un colibrí volaba en sentido contrario con una gota de agua en el pico.
- ¿ Qué estás haciendo? – le preguntó el león.
- Voy a apagar el incendio – respondió el pajarito.
- ¿ Con una gota de agua?
- Yo hago lo que puedo – respondió el colibrí.










