En esta noche, hermanos y hermanas, dejémonos tomar de la mano por las mujeres del Evangelio, para descubrir con ellas la manifestación de la luz de Dios que brilla en las tinieblas del mundo.Papa Francisco.
Cristo vive ¡Aleluya, aleluya! ¡Feliz Pascua de Resurrección!
Este día no se reduce a hacer una procesión en donde se da la bendición de las palmas. El Domingo de Ramos fundamentalmente es un domingo. En particular la procesión es como una aclamación ante la victoria del Señor, cosa que celebramos también cada domingo. La narración de la Pasión subraya el aspecto de que la victoria de Cristo se obtiene a través del sufrimiento y la muerte. Las palmas y los ramos, signos populares de victoria, manifiestan que la muerte en la cruz es camino de victoria, y victoria ella misma, por cuanto esta muerte destruyó la muerte.
Se aproxima la Semana Santa. En ella celebramos los acontecimientos más profundos de la vida de Cristo: su cena de despedida, la agonía del huerto, su marcha a la cruz, su muerte salvadora, su resurrección.
La gracia de la Pascua la expresamos con las lecturas, las oraciones, los cantos…Y también con signos y símbolos. Desde las palmas del Domingo de Ramos hasta el cirio o el agua bautismal de la noche pascual, la comunidad cristiana expresa su fe y su vivencia del misterio pascual a través de unos gestos simbólicos muy expresivos.