
El domingo 29, día de la Solemnidad de la Ascensión del Señor, de la mano de María hemos comenzado las celebraciones de Primera Comunión en nuestra Parroquia.

El domingo 29, día de la Solemnidad de la Ascensión del Señor, de la mano de María hemos comenzado las celebraciones de Primera Comunión en nuestra Parroquia.
III Rito de comunión

PADRENUESTRO
Preparándonos para comulgar, rezamos al Padre como Jesús nos enseñó.

Llenos de alegría nos acercamos a recibir a Jesús, pan de vida. Antes de comulgar hacemos un acto de humildad y de fe.

Damos gracias a Jesús por haberlo recibido, y le pedimos que nos ayude a vivir en comunión.

El viernes, 13 de mayo: (día de Nuestra Señora de Fátima) rezaremos el Rosario pidiendo a Nuestra Madre por la paz del mundo. Se bendecirán unas velas para entregar a cada persona y entonaremos el Ave María de Fátima.

En la Eucaristía de este domingo, niñas y niños de la catequesis depositaron a los pies de la Virgen una ofrenda de flores que acompañaron orando:
Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes.
Ven conmigo a todas partes y solo nunca me dejes.
Y ya que me proteges tanto, como verdadera Madre,
haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Amén.

El domingo, día 1 de mayo, celebramos en la parroquia el sacramento de Confirmación de7 jóvenes que han decidido dar este paso voluntariamente para culminar sus sacramentos de iniciación cristiana.
La comunidad parroquial les felicita y les anima a seguir en este camino con la ayuda del Espíritu Santo.





II Gran Plegaria Eucarística
se da gracias a Dios por nuestra salvación y se hace la ofrenda del Cuerpo y Sangre de Cristo. Podemos distinguir dentro de ella algunos elementos:
PREFACIO – Comienza con un diálogo entre el sacerdote y el pueblo, para concluir con una oración variable del sacerdote, que introduce el Sanctus.
EPÍCLESIS – El celebrante extiende sus manos sobre el pan y el vino e invoca al Espíritu Santo, para que por su acción los transforme en el cuerpo y la sangre de Jesús.
CONSAGRACIÓN -El sacerdote hace «memoria» de la última cena, pronunciando las mismas palabras de Jesús. El pan y el vino se transforman en el cuerpo y en la sangre de Jesús.
ACLAMACIÓN – Aclamamos el misterio central de nuestra fe.
INTERCESIÓN – Ofrecemos este sacrificio de Jesús en comunión con toda la Iglesia. Pedimos por el Papa, por los obispos, por todos los difuntos y por todos nosotros.
DOXOLOGÍA – El sacerdote ofrece al Padre el cuerpo y la sangre de Jesús, por Cristo, con él y en él, en la unidad del Espíritu Santo. Todos respondemos: «Amén».